A veces nos preguntamos cómo será nuestro futuro, o simplemente que pasará después, a mi parecer, no deberíamos esperar mucho de un mañana, no deberíamos creer que puede ser mejor que el hoy, aunque lo que estén viviendo sea excepcional, ya que muchas veces nos decepcionamos, nos arrepentimos de haber creído que algo iba a pasar y en realidad nunca pasó “ esperar más de lo demasiado”  de igual manera creamos en nuestra mente un mundo demasiado fantástico, un mundo tergiversado por lo que es la realidad, se preguntarán porque éste escrito o por qué mi pensamiento es de esta manera.

Yo al igual que todas las jóvenes de mi edad, pensaba y creía que todo puede ser o debería ser interesante, a medida que vamos creciendo, vamos experimentando, explorando y conociendo, nos damos cuenta, que el mundo es algo totalmente diferente a como lo imaginábamos; Y es allí donde descubrimos que nuestras peores pesadillas se hacer realidad y nuestros miedos más profundos pueden ser más claros que el agua de un manantial, nuestros sueños se van modificando en conjuntó con nuestra madurez, nuestras creencia e incluso con nuestra cultura, vamos afianzando lo que en realidad somos y lo que esperábamos ser.

Desde que tenemos 5 años pensamos que si existe el príncipe azul para cada princesa, el castillo más hermoso y caballo con el cuerno en la frente, la malas madrastras que se convierten en brujas y por ende nuestras peores enemiga e incluso creemos que somos parte de la realeza y por eso se nos da el derecho de menos apreciar a los demás, ser independientes y manejar el mundo como mejor nos plazca.

Comentarios